Discapacidades invisibles

inVISIBLES

¿Qué son las discapacidades invisibles?

Las discapacidades invisibles son aquellas que, como su nombre indica, “no son visibles”. No se ajustaría, por  tanto, al estereotipo que todos conocemos. Por ejemplo, los problemas de movilidad se pueden percibir a simple vista, en cambio, una persona con un cierto daño neurológico, que tiene una falta de sensibilidad en una mano, o incluso una persona sorda, tendrá una discapacidad invisible.

En este cajón de sastre entrarían enfermedades como la fibromialgia, esclerosis múltiple, epilepsia, lupus y otras muchas, sobre todo si cursan con brotes o intermitencia. También habría hueco aquí para todas las que conllevan una alteración genética o cuyo curso es incierto y no definido.

¿Cómo nos afecta?

Cada vez somos más personas en esta situación y los motivos pueden ser múltiples, pero la realidad es que nuestro número va disparado y sin freno.

Puede ser que hayan aumentado los diagnósticos, o que hoy haya patologías determinadas donde antes solo había síntomas inconexos… Por ejemplo, la esclerosis múltiple afecta a 47.000 personas en España, a 700.000 personas en Europa y a 2,5 millones de personas en todo el mundo. Y es solo una de tantas.

Las personas afectadas nos encontramos con miles de barreras que derribar cada día. La peor de ellas, es el ser juzgado constantemente. Muchas nos vemos forzadas exhibir informes médicos o tener la tarjeta acreditativa de discapacidad tan a mano como la de crédito, sobre todo en el mundo laboral.

Estas enfermedades producen multitud de problemas, desde faltas de memoria, dificultad para concentrarse hasta falta de fuerza motora. La mayor dificultad aparece cuando la dolencia va y viene, es decir, cursa con intermitencia.

Imagina, por un momento, tu jefe te ve cojear un día sí, y otro no. ¿Sospechoso? Para nada. Nos encontramos ante una persona que quizá necesite una adaptación de su puesto de trabajo o un rato para descansar de la fatiga que le produce el día a día de su enfermedad. Pertenecerá a este grupo que cada vez es más multitudinario.

Muchas personas no entienden este tipo de situaciones y no las comprenden pues aún son enfermedades que no se conocen mucho, pero… ¡hay luz al final del túnel, compañeros!  Cada vez más, hay más gente que comprende bien lo que supone vivir con una discapacidad, que entienden la diversidad y que adaptan los puestos de trabajo a las necesidades de sus trabajadores.

¿Qué hacer?

Aunque muy desconocidas, existen, además, ayudas técnicas para paliar un poco estas dificultades. Tanto la tecnología como la ortopedia nos aportan variedad de opciones: por ejemplo hay aplicaciones móviles para llevar un seguimiento de nuestra salud o nuestros síntomas, otras para los problemas cognitivos, entre otras muchas. Para problemas de movilidad, la ortopedia cada vez nos ofrece soluciones más prácticas, accesibles y “estilosas” que van mucho más allá del típico bastón.

 ¡Un mundo de posibilidades se está abriendo a estas nuevas situaciones que nos afectan en casa, en la calle y en el trabajo!

Si alguna enfermedad de este tipo os toca de cerca, entenderéis lo que supone hacerse entender y vivir con ella como compañera, y si no ¡ya conocéis su existencia! Seguro que ahora os dais cuenta de muchas cosas que les ocurren a personas de vuestro alrededor.

 Aunque este tipo de cosas solían llevarse por dentro, en silencio y en la oscuridad… Démosle luz y que dejen de pasar desapercibidas.

 ¡Pasad un día genial!

@Lety

 

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2 comentarios de “Discapacidades invisibles

  1. Javier Juste dice:

    Gracias por el artículo, @Lety. Es importante que se conozca lo que no es tan evidente, especialmente cuando la ignorancia puede derivar en problemas de exclusión o laborales. Como apunte señalar que las enfermedades mentales tienen también mucho camino que recorrer en ese aspecto.

    Un saludo.

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