¡Hola! Me llamo Paco

Zapatos

Me llamo Paco, tengo 42 años y mi vida cambió hace año y medio, cuando me diagnosticaron gonartrosis de grado 3 según la escala de Ahlbäck en mi rodilla derecha.

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De ligamentos y menisco mejor ni os hablo, porque no tengo. Pasé de ser una persona deportista, muy activa y que desempeñaba trabajos de alta demanda a caminar ayudándome con una muleta.

Tras visitar a varios especialistas y peregrinar por diversos hospitales, mutuas y médicos de cabecera, la única solución que me dieron es que no hay solución, y a mi pregunta sobre qué hago ahora, tan solo se encogían de hombros. Me he encontrado muchos opinadores y pocas soluciones.

A partir de aquí se suceden varias etapas:

  1. Asimila que eres cojo.
  2. Que la gente que te rodea asimile que eres cojo.
  3. Y que la administración asimile que eres cojo.

Y chicos no os pongáis tristes con lo que os he contado, porque aquí comienza la divina comedia, o lo más parecido a una película surrealista de Buñuel.

Tras superar toda una yincana de pruebas hospitalarias, la primera pregunta que hice fue si todas esas pruebas eran mías o de un señor de ochenta años con mi mismo nombre y apellidos, todo el mundo se equivoca. Pero sí, amigos, esa rodilla descuajeringada era mía.

Les pedí que me facilitaran una muleta que me ayudara a andar, y después de firmar unos papeles como si me regalaran una casa en Ibiza, me dieron una muleta más descuajeringada que mi rodilla, sin ningún tipo de almohadilla, que cada vez que la plantaba en el suelo parecía que iba tocando una orquesta detrás de mí. Es decir, la supuesta ayuda técnica que dijeron que necesitaba para andar me la tuve que comprar yo, así que ahora somos dos, mi muleta y yo.

Por otro lado, está el tema de los amigos, familiares y otras “hierbas”. Ellos también necesitaron ayuda técnica para comprender la enfermedad. Y en último lugar está la administración, ese ente abstracto que te pone zancadillas para que no sigas con tu camino. Lo que ellos no saben es que nosotros sabemos esquivarlas.

¡Hasta la próxima, gente!

@Paco Martín

 

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