Mi inicio en la hípica

Aitor sobre el caballo

¡Muy buenas!

Me llamo Aitor, tengo 22 años y una discapacidad física secuela de un tumor cerebral en 2005 y 2006, tengo un blog personal en el que hablo sobre mis experiencias y, en este caso, os hablaré sobre la que tuve en la hípica adaptada.

Hace varios años, en una de las muchas consultas médicas que he ido teniendo a lo largo de mi vida, el médico me aconsejó hacer un tipo de rehabilitación muy especial y de la que jamás había oído hablar.

En algunos lugares lo llaman Equinoterapia y en otros Hipoterapia, básicamente consta de hacer unos ejercicios encima del caballo para así estimular el tronco y las piernas con el movimiento del propio caballo. Recuerdo perfectamente cómo me lo explicó el médico y cómo alucinaba porque no creía que fuera tan útil, o que lo fuera a notar tanto.

Campeonato de Euskadi
Campeonato de Euskadi

Una vez acabada la consulta, volvimos a casa y nos pusimos a mirar centros a los que poder ir a hacer aquella terapia tan especial; por desgracia no hay muchos centros que la impartan, pero tras varias búsquedas contactamos con una hípica y nos citamos con la encargada de éste servicio para que nos explicara un poco de qué iba a tratar.

La verdad es que nunca había montado a caballo y me daba bastante respeto hacerlo pero, al explicarnos todo en lo que beneficia la forma de caminar del caballo cuando estamos encima, enseñármelos…  No me lo pensé dos veces y aceptamos, fijamos una fecha para la primera sesión y nos despedimos hasta la semana siguiente.

Cuando llegó el día de la primera sesión estaba realmente nervioso, me imponía muchísimo estar al lado de un caballo y aún más montarme encima.Cuando llegó el momento de hacerlo me temblaban mucho las piernas simplemente de la tensión que tenía acumulada, el caballo era mayor y muy tranquilo, tenía a mi padre al lado, un apoyo en forma de asa en la silla y a la profesora con el caballo agarrado. No había peligro alguno, pero el nerviosismo en mí era notable. Cuando me tranquilicé comenzamos a caminar y me relajé bastante.

Pasaron los meses y la mejora fue considerable, hasta tal punto que mi profesora me propuso competir en el Campeonato de Euskadi, sobretodo para darme ese “chute” de energía que todos hemos necesitado alguna vez.

Nuevamente llegó el día y, tras entrenar varias semanas la prueba que iba a realizar, era el momento de ponerse elegante y salir a la pista. Puedo aseguraros que fue de las mejores experiencias que he tenido en toda mi vida, me quedé sin palabras cuando la gente empezó a aplaudirme con tanta fuerza.

Hoy en día y después de cuatro años de aquel concurso, sigo recordando cada momento de aquel fin de semana, por la cantidad de cosas que aprendí y por el volumen de fotos que tengo. Si tenéis la oportunidad os recomiendo hacer esta terapia porque no os vais a arrepentir, a mí me resultó divertida, cosa que se agradece mucho.

Si además de hacer varias sesiones tenéis la oportunidad de concursar  y poner a prueba lo aprendido os aseguro que no os arrepentiréis.

@Aitor

 

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2 comentarios de “Mi inicio en la hípica

  1. Colossus dice:

    Me ha parecido muy interesante el articulo, no conocía éste tipo de terapia con la hípica. Además de que tu visión como persona con discapacidad que lo ha sentido en sus propias carnes aporta una experiencia real y de primera mano. No necesitas explicarlo, porque lo vives.

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