Niccoló Paganini

Paganini

¿Qué me diríais si os digo que en vuestra diferencia reside también vuestra mayor herramienta para triunfar? Con casi total seguridad muchos pensaréis “Me estás tomando el pelo”; y sin embargo, nada más lejos de la realidad. La historia está llena de ejemplos, y hoy me gustaría hablaros de uno de ellos; un hombre que consiguió hacer de su diversidad un medio para alcanzar el éxito y ser reconocido como uno de los violinistas más importantes de la historia: Niccoló Paganini.

¿Quién era Niccoló Paganini?

Niccoló Paganini (Génova 1782-Niza 1840) fue un violinista, violista, guitarrista y compositor italiano, con un dominio de la técnica que causó auténtico furor en su época, ganándose el sobrenombre de “el violinista del diablo”. En numerosos escritos de la época aparece reflejada su gran elasticidad, patente en sus manos, hombros y codos (se llega a afirmar que la elasticidad del músico es tal que es capaz de tocar con la uña del pulgar el dorso de la mano).

Además de elasticidad (lo cual es una ventaja importante si quieres convertirte en un maestro del violín), Paganini tenía otra característica que lo ayudó a la hora de lograr esa técnica por la que sería admirado y recordado: el tamaño de sus manos, de las que se dice medían 45 cm cada una, y la longitud extrema de sus dedos que le daban la apariencia de patas de araña.

Son estas pequeñas “anomalías”, características de dos posibles síndromes que veremos más adelante, lo que permitían al intérprete italiano lograr algunas de sus proezas más conocidas, como tocar doce notas por segundo, o ser capaz de interpretar una pieza con una sola cuerda del violín, retirando previamente las restantes.

¿Pero, de qué síndromes estamos hablando? Actualmente existen dos teorías que intentan explicar las características físicas tan especiales de Paganini.

 Las teorías.

La primera de ellas sugiere que el italiano tenía el Síndrome de Marfan, una alteración genética poco frecuente que se caracteriza por una longitud inusual de los miembros del cuerpo y aracnodactilia (dedos largos y estrechos, como las patas de una araña). Se trata de un desorden dominante autosómico del tejido conectivo, causado por un defecto localizado en el cromosoma 15 y que codifica la síntesis de la fibrilina, componente estructural de la elastina de muchos tejidos.

Niccoló Paganini
Niccoló Paganini

A favor de esta teoría está el hecho de que Paganini era alto, muy delgado y desgarbado, con la cara larga y estrecha y la columna vertebral encorvada o retorcida, con el hombro izquierdo estaba más elevado que el derecho de forma bastante llamativa.

La segunda teoría sugiere que Paganini sufriera en realidad el Síndrome de Ehlers-Danlos, puesto que además tenía una sorprendente flexibilidad en sus articulaciones, de modo que podía realizar movimientos imposibles para cualquier otra persona, como cruzar los codos uno por encima del otro mientras tocaba el violín, o flexionar lateralmente las articulaciones de sus dedos consiguiendo llegar a notas inalcanzables para otros intérpretes.

Este síndrome, se caracteriza porque las articulaciones se pueden mover mucho más de lo normal, son muy inestables, se pueden dislocar más fácilmente y las luxaciones o subluxaciones de codos, hombros, etc. son muy habituales, así como el dolor en ellas.

Las personas que tienen este síndrome presentan una piel suave y de aspecto “aterciopelado”. Además es muy elástica, puede deformarse y estirarse mucho, y frágil porque se hiere fácilmente o presenta frecuentes hematomas, además de tener una mala cicatrización.

La descripción de las características físicas de Paganini es compatible también con este síndrome: su piel delgada y translúcida con venas prominentes y su extraordinario agotamiento tras los conciertos parecen reafirmar esta teoría.

Aunque no se sabe con certeza, esta segunda teoría cobra fuerza si nos fijamos en “otras de las características menos frecuentes asociadas, entre las que se encuentra la expectoración de sangre proveniente de diferentes órganos, como las que sufrió Niccoló al final de su vida.

Además Paganini tenía epilepsia, lo que, aunque poco estudiado en relación a su obra artística, podría ser el origen de la afirmación de que Paganini “era capaz de generar imágenes con su música”.

El “Hype” en 1800’s

En cualquier caso y, fuera cual fuera en realidad el origen de su diversidad, supo aprovechar su apariencia atípica hasta convertirla en una ventaja a la hora de competir con el resto de intérpretes de su época. Incluso aprovechó el aspecto extraño que ofrecía su figura acentuándolo, jugando con el y aprovechando el miedo y los prejuicios la gente para ganarse su fama de endemoniado y extraño, lo que aumentaba considerablemente la expectación y la cantidad de público que acudía a sus recitales, convirtiendo su singularidad en un reclamo para sus actuaciones, hasta ser reconocido como lo que era, uno de los mejores músicos de su tiempo.

Os dejo un vídeo por si os ha picado la curiosidad: Sacado de la película El violinista del diablo (Bernand Rose, 2013), biopic sobre la vida del compositor, refleja la capacidad que este tenía para tocar solo con una cuerda. Espero que lo disfrutéis… ¡Nos vemos pronto!

@Amny

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